Creatividad y autonomía en la educación: aprendizaje para descubrir

Cuando buscamos opciones para la educación de nuestros hijos que se alejen del modelo tradicional de enseñanza, potenciar la creatividad y desarrollar su capacidad para resolver situaciones con seguridad e iniciativa propia son una prioridad. Ver más allá de un modelo de clases tradicional, donde el profesor dirige e impone conocimientos, hace referencia a uno de nuestros objetivos principales: que los estudiantes sean los protagonistas de su propio proceso.

Según Ken Robinson, experto en innovación educativa, la educación dificulta la creatividad cuando algunas pedagogías tradicionales penalizan el error porque la evaluación está orientada al resultado. La educación estandarizada da el mismo contenido a todos, sin tener en cuenta los talentos únicos y las inteligencias múltiples de cada alumno.

En contraparte, un aprendizaje autónomo implica la participación activa del estudiante en su proceso, estableciendo sus momentos de aprendizaje, recursos y objetivos; partiendo de las experiencias previas del alumno para adquirir nuevos conocimientos.

Es ahí cuando entran en juego dos cualidades claves: creatividad y autonomía. En San Diego trabajamos basados en una metodología que potencia la creatividad de los estudiantes y los motiva a tomar el control de su aprendizaje, sin temor a cometer errores o ser juzgados, facilitando la efectividad del proceso educativo.

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Creatividad y autonomía en la educación: dos conceptos claves para un nuevo modelo

Cuando hablamos de creatividad estamos hablando de la capacidad de todo ser humano para dar vida a sus ideas, no importa cuál sea el campo del saber en el que se desarrolla. La niñez es un período en el cuál es esencial despertar la creatividad a través de distintas experiencias. Un proceso de enseñanza que dirija su atención a esto le dará a los estudiantes la libertad de perseguir sus ideas y crear.

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En lo que respecta a la autonomía, aquí nos referimos a un concepto fundamental en el desarrollo psicológico y educativo. Esto está ligado a la capacidad de actuar por iniciativa propia, tomar decisiones y resolver problemas de manera independiente, lo cual es crucial para el crecimiento personal y la formación de una identidad sólida.

Además, es importante integrar en el proceso formativo aspectos como el respeto, autodisciplina, responsabilidad y compromiso consigo mismo, con los demás, con la comunidad a la que se pertenece y con la sociedad. De esta manera, el aprendizaje autónomo se convierte en una de las herramientas más importantes en el escenario actual.

5 herramientas prácticas para fomentar la creatividad y la autonomía en el proceso de enseñanza aprendizaje

1. Aprendizaje basado en proyectos (ABP):

Permite a los estudiantes asumir un rol activo en su proceso, al trabajar en proyectos que requieren una aplicación práctica de conocimientos. Esta metodología fomenta la creatividad, ya que los estudiantes deben buscar soluciones innovadoras a problemas reales y promueve la autonomía, al tener que organizar su trabajo y tomar decisiones críticas durante el trayecto.

2. Tecnologías educativas y herramientas digitales:

Las herramientas digitales, como aplicaciones de programación, software de diseño y plataformas de aprendizaje colaborativo ofrecen recursos ilimitados para la exploración creativa y el aprendizaje autodirigido. Estas tecnologías no solo facilitan la adquisición de conocimientos de manera interactiva y lúdica, sino que también permiten a los estudiantes desarrollar habilidades digitales esenciales para el futuro.

3. Aprendizaje por competencias:

En el caso del aprendizaje por competencias, el enfoque se centra en la demostración de los resultados obtenidos y deseados mostrando la progresión de cada estudiante adaptada a su ritmo propio, a sus necesidades, a sus capacidades y a sus talentos. El alumno tendrá un progreso más rápido en áreas donde siente vocación o muestra habilidades, frente a otras; pero sin descuidar en ningún momento sus avances.

4. Aprender de forma cooperativa:

Consiste en la creación de grupos de estudiantes cuya tarea es común. De esta forma, se rompe la rutina y se cambian las dinámicas. El docente recibe mucha información de cada alumno gracias a este método.

5. Aprendizaje activo:

Una de las técnicas de aprendizaje autónomo de gran utilidad, ya que los alumnos disfrutan de mayor implicación, atención, motivación y trabajo, con constancia en su propia evolución. El estudiante no es un sujeto pasivo en su educación y formación, que escucha al profesor, toma apuntes y hace pruebas. Aquí es responsable directo de su evolución participando de manera activa en todas las labores realizadas.

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En San Diego estamos comprometidos con este modelo educativo que pone en el centro la experiencia del alumno y su capacidad para descubrir el mundo que le rodea a través de un proceso de aprendizaje autónomo y estimulante.

Queremos que nuestros alumnos tengan un espacio seguro para el libre desarrollo de su personalidad y sus pasiones.

Si te interesa regalar a tus hijos una experiencia de aprendizaje que mantendrá viva la llama de la creatividad para toda la vida, este es el lugar ideal.

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