Cómo fomentar la curiosidad científica desde temprana edad

La licenciada en educación, María Elena Jiménez, habla de cómo el deseo de conocer el mundo está motivado por la curiosidad innata del niño desde temprana edad; por eso, es muy importante  proporcionarle los estímulos necesarios en cada etapa de su evolución y crecimiento. Los niños son curiosos por naturaleza por lo cual se busca promover espacios y oportunidades para aprovechar esta curiosidad y seguir desarrollándola. 

En San Diego, una de las formas en las que fomentamos esta curiosidad es a través de las preguntas. A partir de la observación, se hacen preguntas y ahí el estudiante empieza a indagar sobre lo que está viendo o lo que está experimentando.

Otra manera es a través de los experimentos. Para los estudiantes es muy importante tener un proyecto que se lleve a cabo de principio a fin, a través de las primicias del método científico: plantear una hipótesis, recolectar los materiales, organizarse, ejecutarlo y ver el resultado final. Cuando se plantea un experimento se busca que los niños se cuestionen lo que están viendo y haciendo, pregunten e involucren todos sus sentidos. De esta manera, a través de la curiosidad, se crea el interés por ver el resultado final y por entender qué es lo que sucedió y es ahí en donde se empieza a formar la curiosidad científica.

Poder darle experiencias a los estudiantes desde temprana edad es fundamental para que empiecen a indagar y a desarrollar su curiosidad aún más. Presentarles, a través de los sentidos, distintas experiencias es clave ya que esta es la manera primordial por la cual se relacionan con su entorno. Poder abrir las posibilidades a lo que sucede es de suma importancia.

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Otros de los aspectos que pueden promover este tipo de pensamiento es pasar de la teoría a la realidad. En este caso, se busca que los niños puedan vivenciar los procesos, sucesos, o mundos científicos de maneras más sensoriales. Por esto es muy importante abrir nuevos espacios, ya sea en una caminata a las afueras de la ciudad, ir a museos o parques donde puedan interactuar con animales, tener una tarde en donde se hagan experimentos o ver una película.

Consejos y tips para fomentar la curiosidad científica en los niños desde temprana edad

  • Déjales llevar la iniciativa

Fíjate en lo que les despierta interés de manera natural. Intentarán resolver problemas por sí solos, por ejemplo, tratar de encajar un rompecabezas de distintas formas. Dales espacio para encontrar soluciones, pero permanece atento por si se atascan. Por supuesto, si la situación se vuelve insegura en algún momento, es importante intervenir para ayudarlos.

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  • Hazlos reflexionar

Invítalos a reflexionar sobre lo que ocurre cuando juegan y hacen experimentos. Por ejemplo, puedes aprovechar la hora del baño para observar qué objetos flotan y cuáles se hunden. Hazles preguntas para animarlos a profundizar en su comprensión: “¿por qué crees que ese juguete se ha quedado en la superficie y el otro se ha hundido?”

  • Pasa tiempo con ellos al aire libre

Puedes dar un paseo con tus hijos y hablar de los animales que vean, las nubes o el clima y las plantas que ven a su alrededor. También pueden tocar con delicadeza las hojas y las piedras, escuchar los sonidos de los animales y describir las sensaciones que esas experiencias les despiertan. Preguntarles por qué creen que las hojas y las flores tienen colores y aromas diferentes. Todo tipo de pregunta podrá abrir espacios de intriga y curiosidad.

  • Aprende con ellos

Lo más importante no es tener todas las respuestas, sino acompañarlos en el aprendizaje. Observen juntos qué sucede si mezclan pinturas de distintos colores o comprueben qué pelota rebota más alto. Hagan experimentos que encuentren en libros o internet. Si no conoces la respuesta a alguna pregunta, toma nota para tratar de responder con ellos en otro momento. Recuerda: la ciencia consiste en explorar y en hacerse preguntas.
En San Diego, buscamos fomentar la curiosidad científica a través de nuestros espacios. La granja, huerta, parque y expediciones alrededor del colegio son claves para que nuestros estudiantes empiecen a indagar sobre distintos temas. Poder interactuar con los animales de la granja, ver como crecen, lo que comen o cómo se comportan, al igual que plantar semillas para al final recolectar las frutas y verduras, ver qué insectos habitan en las plantas, qué pasa si llueve mucho o poco. Este tipo de experiencias son sumamente enriquecedoras y son parte de nuestra metodología innovadora

Este es nuestro proceso de admisiones

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