Juego y aprendizaje: cómo el juego fomenta el desarrollo cognitivo

En niveles más avanzados, la experiencia de la alegría se relaciona con cambios en las redes cerebrales, tales como aumento de los niveles de dopamina, que dan como resultado emociones positivas. La dopamina es un neurotransmisor que ayuda a regular la recompensa, el placer y las emociones en el cerebro, así como nuestras acciones como respuesta a la recompensa

El aprendizaje, para el cerebro, se refiere a la capacidad neurológica para procesar y responder a diferentes estímulos sensoriales o multimodales, tanto a niveles básicos como en niveles complejos. Las aportaciones a lo largo de múltiples modalidades a menudo son útiles, si no es que esenciales, para el desarrollo adecuado de conductas de aprendizaje en los niños y niñas.

Existen cinco características claves en el aprendizaje a través del juego:

  1. La alegría: Las emociones ayudan a facilitar el pensamiento racional permitiéndonos utilizar la retroalimentación emocional en la toma de decisiones, por lo cual generar alegría a través del juego permite el mayor entendimiento y reflexión de los aprendizajes. Aumenta la memoria, la atención, la motivación, la curiosidad y la creatividad.
  2. A través de experiencias, se puede lograr un aprendizaje más significativo. Los niños logran, por medio del juego, darle sentido a conceptos que podrían ser más complicados de entender si solo fueran explicados. Al tener una vivencia divertida logran internalizar y darle un significado propio a lo que están recibiendo.
  3. Involucramiento activo: a través de una experiencia, el estudiante debe estar prestando atención y recibiendo algún estímulo para dar una respuesta. Este proceso logra captar la atención y generar conexiones a lo que se está viviendo en el momento. Además le permiten ser activo en su aprendizaje, expresarse y cuestionar sin miedo al error.
  4. Repetición: generalmente en los juegos se da la oportunidad de repetición ya sea dentro de la dinámica o al jugar varias veces. En este sentido, le permite a los estudiantes practicar y reforzar conocimientos más de una vez y mejorar sus habilidades en cada oportunidad.
  5. Socialización: sin duda esta es una de las características más frecuentes en los juegos. Al ser parte de una interacción los estudiantes desarrollan sus habilidades sociales, su empatía, la resolución de conflictos y el trabajo en equipo. Además, al estar en contacto con distintas personas los hace ser más flexibles y autorregulados emocionalmente.

Te interesa Importancia del juego en el desarrollo de los niños.

El juego como potenciador del desarrollo cognitivo es crucial en el desarrollo durante la infancia ya que a esta edad es el vehículo que lleva a los niños a aprender, es lo que los motiva. Además está relacionado con la neurociencia porque el juego genera unas conexiones neuronales específicas que liberan dopamina, crean un estado de placer y predisponen a querer indagar y continuar la actividad.

A través de dinámicas de juegos se logra que el estudiante esté más involucrado de manera consciente ya que quiere participar y recibe la información de manera familiar ya que es la forma en la que experimenta el mundo, se relaciona y vive su realidad. Por ejemplo en un juego de mesa se pueden enseñar varias herramientas para el desarrollo: el seguimiento de reglas, la paciencia, el pensamiento crítico, la relación con el otro, crear una estrategia, imaginar un mundo, memoria, atención, concentración, respeto, regulación emocional en cuanto a ganar, perder o compartir. 

En San Diego, nuestra metodología trabaja con la creatividad y el trabajo en grupo. En los primeros años escolares, el juego es clave para el desarrollo de todas las habilidades necesarias para el futuro de nuestros estudiantes. Es por esto, que trabajamos construyendo un modelo de actividades diseñadas para crear un vínculo entre juego y aprendizaje, con el fin de inspirar a los niños mientras se comparten los conocimientos y herramientas.

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